jueves, 20 de enero de 2011

...and I'll kiss you, tomorrow I'll miss you


Edito.
He releído lo escrito y me parecía confuso y sin gracia.
Este fin de semana redescubrí que ciertos programas aún existen y me vi envuelto en algunas conversaciones que giraban alrededor de eso. Incluso criticándolos me parecía que les daba importancia.
Hace poco ví Fresas Salvajes, de Ingmar Bergman y me encantó. Lo digo para que este post sirva para algo.


lunes, 20 de diciembre de 2010

Yupinjima, Yupinstopa

Como ya hiciera su madre antes que ellas (y no porque Rocío se lo haya inculcado, sino por algún tipo de miedo ancestral que los genes se han encargado de perpetuar), Laura y Diana creen firmemente que lo de Santa Clós, si obviamos la parte mágica del asunto, no es más un señor gordo y mayor que se las arregla para forzar la cerradura de nuestra casa y se planta con sus botazas en nuestro comedor, con nocturnidad y alevosía, violentando nuestra intimidad de forma inaceptable.
Esto nos ha llevado a pedirle por favor a Papá Noel, que si no le resulta demasiado molesto, y siempre que no le descabale todo el planning para esa noche, nos acerque los regalos justo después de la cena de nochebuena, aprovechando un momento en que las niñas se ausenten del comedor con alguna excusa.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Strange week

La publicidad apela a lo peor que hay en nosotros, a nuestros instintos más bajos. 
Especialmente la publicidad de la radio. Allí, aparte de ofrecerte lo que aparentemente te ofrecen, lo que te están vendiendo es la posibilidad de dar rienda suelta a tu soberbia. 
- ¿Oye, fulano, no te habías apuntado a un curso de guitarra?
- ¡Por supuesto! (¿qué te habías creído, imbécil?) !Y ahora no solo soy capaz de emular al Hendrix y al Jimmy Page, además se me están afilando las facciones y se me está poniendo voz de Constantino Romero! 
Lo importante no es lo que logres, sino que puedas rebozárselo a los demás por la cara. 
Parece que la culpa de que la publicidad en la radio de escalofríos a cualquiera con un poco de sensibilidad la tiene la forma en la que se gesta. Se paga una cantidad (no muy alta) por el pack completo (creatividad y locución), así que muchas veces es el propio locutor el que acaba escribiendo cualquier cosa antes de grabarla. 
Por último, quiero llamar vuestra atención, (como si hiciera falta) sobre ese otro tipo de publicidad que pretende convencernos de que el mero hecho de comprar lo que nos venden nos convierte en integrantes de un club selectísimo. No solo les pagamos, además tenemos que poner la cama y presumir de haberles pagado. Ya empezó Antonio Banderas, que se desabotonó la camisa y se descalzó para decirnos que no era lo que tenía, que era lo que era, y ahora son los de la compañía esa aseguradora y sus trescientas variaciones del tema "soysoysoy", comenzando con el "eye of the tiger" si no me equivoco.
Pues nada.... Lo tendré que añadir a mi lista. Ya sabéis que según mi médico hay dos cosas que no puedo volver a oir nunca más en mi vida por el peligro que existe de que me explote la cabeza. A saber: Diana Krall (cualquier canción sirve), y "La salve rociera". Pues bien, le voy a comentar lo de incluir el "soysoysoy" que noto que me empieza a palpitar el ojo en cuanto lo escucho. 

Mención aparte para el anuncio de radio de Adriana Ozores para una leche con calcio. Se que todos habréis vomitado con el de televisión, pero por favor, tratad de escuchar el de la radio. Sin palabras. ¡Cómo pronuncia la palabra "huesos"! ¡Qué franca es esta mujer! ¡Qué de verdad nos dice las cosas! 

Nota breve: 

- Desde el dolor os recomiendo que si por lo que sea os entra un arrebato de acercaros por un salón del cómic (ya me imagino que a ninguna persona de bien le ocurre eso, pero por si acaso), no os cuesta nada pasar por la página web y echarle un vistazo a la programación. Eso os evitará ir el domingo varios años sucesivos, sin recordar que el domingo es el día del *@%to cosplay y el karaoke manga. 

jueves, 4 de noviembre de 2010

¿Alguien sabe lo que simbolizan el león, el delfín, la ardilla y el panda? ¿eh?


- Hola buenas tardes, mire, es que yo llevo toda la vida con Movistar y noto que cada vez pago más y que los móviles que me ofrecen cada cierto tiempo son los teléfonos más simples y feos del mercado, y...
- No me diga más, señor, ha venido usted al sitio indicado. Orange si que es una compañía buena buena, no como esos estafadores de la M azul. 
- Que antes era verde. La M, cuando salió, digo. 
- ¿Eh? No se. Nosotros siempre hemos sido naranjas.
- Pero si ustedes antes eran amena, que no tenían cobertura ninguna, y eran verdes también. Se lo digo de oídas ¿eh? que ya le digo que yo siempre he sido de Movistar. 
- No tengo nada que decir a eso.  
- No, le decía que quería ver si ustedes me pueden ofrecer un servicio mejor... y un teléfono del siglo XXI, si pudiera ser. 
- Por supuesto, por supuesto. En Orange tenemos exactamente lo que usted quiere. 
- ¿Ah, sí? Yo quería el iphone. 
- Ja, ja, ja, ja. (Risa teatral, demasiado fuerte y sin modular, como si se tratase de enseñar a un marciano qué es y para qué sirve la risa). Todos lo queremos, señor, todos lo queremos. Veamos que podemos hacer...
- Es que he oído tantas historias en las que amigos o conocidos, mediante una hábil utilización de la "amenaza de portabilidad" conseguían todo tipo de atenciones y regalos por parte de su compañía, que me he dicho: "vamos a ser legales, hombre, vayamos directamente a la competencia y escuchemos qué tienen que ofrecer". 
- Y muy bien que ha hecho usted, diga que sí. Vamos a ver, (mientras despliega una especia de mapa de tamaño sábana sobre la mesa). En estos momentos Orange puede ofrecerle sus cuatro tarifas estrella. -El león, el delfín, la ardilla y el panda. 
- ¿Cómo dice?
- Seguro que en una de estas tarifas encontrará lo que va buscando. 
- ¿Un iphone y pagar muy poco por cada llamada?
- Ja, ja, ja, ja (Otra vez la risotada excesiva acompañada de unos ojos inexpresivos como vaca hindú). Muy bien, veo que tiene las cosas claras. No tenemos más que ver las características de cada una de estas tarifas...
- Pero, cada una se subdivide en cuatro. 16 variantes en total... ¿no es un poco descabellado?
- Oh, pero eso es para facilitar. Para adaptarse mejor a cada persona. Mire por ejemplo esta. 
- ¿La tarifa león? 
- Sí, la tarifa león 49. Con esta tarifa tendría usted 1.000 minutos al mes de llamadas a móviles y fijos, con un máximo de 500 minutos a móviles, de 5 de la tarde a 6 menos cuarto, en llamadas a teléfonos orange, y 335 minutos a 6 euros el minuto cuando llame a teléfonos movistar.
- ¿Y la letra pequeña?
- Esa es nuestra oferta especial. Podrá llamar a 5,59 euros el cuarto de hora si a lo que está llamando es un vodafone pero con la carcasa de airtel. 
- Ajá. Asaz enrevesado.
- Pues sí.
-¿Y dice usted que con esto me regalan un iphone? Que le pareceré pesado pero es que no me ha contestado ni una sola vez a esta mi única petición.
- ¿La risa exagerada no le vale como contestación? Mire que a veces una retirada a tiempo puede ser una victoria...
- No, dígame por cuánto me saldría, hombrededios. 
- Pues eso sería una de las cuatro tarifas delfín. De 20 a 100 euros fijos al mes en función de si usted quiere utilizar internet o si le vale con que le salga el logotipo de google como fondo de pantalla. Además, las llamadas transoceánicas le saldrían a mitad de precio si se compromete usted a activar el roaming cada vez que se desplace a otra comunidad autónoma. 
- Y el iphone gratis, ¿no?
- Si demuestra que no ha tenido móvil nunca antes sí. Si viene de otra compañía, como es el caso...
- Movistar. 
- Sí, pues tendría que pagar 300 euros por el iphone, que con el descuento de 10 euros por la portabilidad se le quedan en 290. Una ganga. 
- ¿Compromiso de permanencia?
- 2 años. 
- Así que 100 euros fijos por 24 meses, 2400 €
- No olvide los 290 del iphone. 
- 2.690 €. Pues póngamelo, que me compensa. 
- Bien. Firme aquí. No, no con el boli. Tiene que cortarse la palma de la mano con esta daga de +25 en heridas inciso contusas. 
- Corte, corte sin miedo. 

lunes, 4 de octubre de 2010

Flashes before your eyes

Lo primero que quiero hacer es pedir perdón a todos los que alguna vez habéis entrado aquí y os habéis encontrado durante meses con el maldito post playero. Me pareció una buena idea en su momento, en la terraza de aquel hotel en el que la rutina parecía algo tan lejano. Después, una cosa fue llevando a otra y en lo que menos he estado pensando ha sido en actualizar el blog, la verdad.
En algún sitio he leído que la vida es eso que te pasa mientras tú andas con los remordimientos por no haber actualizado el blog. Pues eso.

Antes de irme os dejo con una información que ni os va ni os viene, pero que a mí me ha hecho muy feliz.
Los que me conocen saben que uno de mis monólogos (no porque yo sea de los de paramount comedy, sino porque cada vez que empiezo con el temita me quedo sólo hablando) trata sobre todas aquellas cosas que me gustaban especialmente y que quizá precisamente por eso hoy no se encuentran ya a la venta.
Entre ellas algunos casos sangrantes son: El frigurón, el trialo (los únicos helados, más bien polos que me han gustado nunca), las magdalenas de Bimbo, el petit suisse de plátano (supongo que la mayoría os habréis dado cuenta que desde hace bastantes años hay petit suisses de fresa y plátano pero eliminaron el que lleva solamente plátano por alguna razón oscura, que entiendo que será la misma que llevó a los que comercializan el poleo a no ofrecerlo nunca separado de la menta).
Hay más casos sangrantes, como los bagels, también de bimbo, a los que me hice adicto durante los apenas 2 meses que permanecieron a la venta en España...
Bueno, no me enrollo más.
La vida a veces tiene estas cosas.
Yo, con este trauma tan profundo que solo entienden los que me conocen, y hace unos días me topo con esto:


HACENDADO se ha atrevido a volver a rescatar los petit suisses de plátano. Es difícil de entender para los que no lo hayáis sufrido, pero yo he estado años haciendo ejercicios de memoria para tratar de recordar a qué sabían los petit suisses de plátano. Pensé que no volvería a probarlos, que viviría para siempre de mis recuerdos. Buscando una foto para poner aquí me he encontrado una plataforma en facebook con la siguiente entradilla: 
"Echamos de menos a ese fenomenal Petit Suisse de plátano... la última vez que se vió iba en un pack de 6 y su precio estaba en pesetas... Por favor, si alguien lo ve, que lo notifique!!!

Parece que alguien más ha sufrido en silencio todos estos años.


Lo segundo es aún más fuerte.
Las magdalenas de Bimbo. Más de quince años sin ellas y de pronto reaparecen.
El primer contacto fue desalentador. Veo la bolsa, y después de apoyarme en la pared para evitar caerme redondo al suelo, me fijo en que debajo de la palabra magdalenas pone "con la receta Martinez".
¡¡¡¡¡¡Noooooooooooooooo!!!!!! ¡¡¡Si vosotros teníais la mejor receta!!!!, ¿por qué os habéis juntado con Martínez, (sea quien sea)?
Aún así, pensé que no perdía nada con probar, así que me llevé la bolsa a casa, y en un giro inesperado resulta que son las originales. ¿Eh? No entiendo nada, pero me pasó lo de la Magdalena de Proust, (nunca habréis leído esto mejor traído), todos los recuerdos ahí en cascada, de repente otra vez en la adolescencia pasándolo mal, sintiéndome diferente, que todo el mundo me atacaba... ah, no perdón, si a mí nunca me pasó nada de eso en la adolescencia.
Bueno, ya está, esto era a grandes rasgos. Ya os digo que a nadie interesa salvo a mí. Si alguien quiere investigar lo de la falsa receta Martínez y el por qué las tuvieron que quitar del mercado hace tantos años me encantaría conocer la verdad.
PD. No digo que acaben de relanzar los petit suisse de plátano y las magdalenas Bimbo. Quiero decir que yo lo acabo de descubrir, que igual llevo un tiempo sufriendo sin necesidad.

martes, 24 de noviembre de 2009

Las inquietudes inquietan

Yo soy el autor de dos de las mejores canciones de… bueno, iba a poner de la música pop de todos los tiempos, pero diré de la música pop española de todos los tiempos, que tampoco quiero ser pretencioso. El hecho de que las compusiera en la cama en el momento justo en que estaba empezando a dormirme y que no pudiera grabarlas ni contrastar por la mañana si en verdad eran tan increíblemente buenas como me parecieron en el momento en que las estaba imaginando no le resta nada de mérito, pero siempre me molestó no poder compartir esas dos pequeñas joyas con el resto de los mortales. Bueno, la cuestión es que eso no me hubiese ocurrido ahora, que tengo un móvil de esos que tiene grabación de voz. Esto ha sido lo que me ha permitido transcribir en su integridad la conversación que he mantenido con Dios esta mañana, instantes después de que éste se me apareciese en el ascensor:





Dios: Hola hijo mío (alterado al ver cómo se me demudaba la color) no te apures. Vengo a traerte  el SECRETO DE LA FELICIDAD
Yo: ¿Eh?
Dios: Iré directo al grano, que no me parece que seas un fan de la contextualización.
Yo: Se equivoca, yo…
Dios: Escucha, la felicidad es inversamente proporcional a lo conscientes que seamos de la cantidad de cosas que desconocemos.
Yo: ¿Mande?
Dios: Es lo que yo he dado en llamar la teoría del “Mundo Pequeño”.
Yo: ¿Qué dice?, ¿La Parvaterra? ¿Lo del Arnaiz?
Dios: Atiende. Se trata de vivir a lo pioneros, ignorando lo anterior. Como si todo estuviese empezando, sin nada con lo que compararlo. Te pondré un ejemplo: Solo consideraremos cine a las películas que aún no se hayan estrenado en salas y que hayamos conseguido en el peor de los formatos posibles, con pixel gordo y la voz un poco desacompasada y sonando a hueco.
Yo: ¿A lo screener?
Dios: Usted lo ha dicho. Eso y los que vienen en fundas de plástico con la fotocopia en color de la carátula. Ese será el único cine del que tengamos que preocuparnos. Nada anterior al mes en que nos encontramos. Eso nos permitirá estar al tanto siempre de todo lo que hay que saber.
Yo: ¿Y la lectura?
Dios: Totalmente desaconsejable. La sustituiría por siestas sin dudarlo un momento.
Yo: Empiezo a entenderlo.
Dios: Es mucho mejor para todo. No necesitamos saber de qué hablan en los informativos para poder dar nuestra opinión de cualquier cosa. “A ese le daba yo”, “vamos, no me jodas”, “pero ¿es que no hay nadie que le pegue un tiro a ese tío?”, “árbitro, cabrón”. Lo que se nos antoje. Si eliminamos los modelos de referencia, la vida es más fácil. Incluso podemos empezar a escribir poesía si queremos. O canciones. ¿Te imaginas poder escribir una letra ignorando la existencia de "Mediterráneo"?
Yo: Ya lo estoy viendo. Mire que versos tan sentidos: “Sentado en la barra fumando un cigarro…”
Dios: Es un mundo lleno de posibilidades. No hay límites para lo que un hombre (o una vasca, o un vasco) puede conseguir mediante la ignorancia proactiva. Es un poco como cuando el Outlook te pregunta si quieres archivar todos los mails antiguos y le dices que sí. Que no sabes muy bien lo que el programa ha hecho con ellos, y en la práctica no es muy diferente a que los borraras. A la preocupación inicial le sigue una gran sensación de liberación.
Yo: Que Dios me bendiga.
Dios: Bueno, ya veré, tú no me mandas.
Voz femenina de ascensor: “Piso 0”
Yo: Pues nada, le dejo aquí. Ha sido un placer. ¿Qué le iba a decir? ¿Le parece que haga proselitismo de esto?
Dios: Buenos Días.
Yo: Buenos Días.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Páginas Especial Dos Veces Breve



Aprovecho la feliz noticia de que a la revista Dos Veces Breve se le ha concedido el premio Diario de Avisos a la mejor revista del año (aquí podréis leer los detalles) para colgar las páginas íntegras que publiqué en el Especial Espadas (portada).
Como ya dije con anterioridad fue un placer colaborar con gente tan talentosa. Los habituales recordaréis que Raul acudió al rescate con el color cuando yo ya no daba más de mí y todo el proyecto se finiquitó en unas dos semanas. Ideamos la historia y la dividimos en 5 partes. La mía es la segunda y podéis ver las demás aquí: Parte 1Parte 3Parte 4 (extracto) y Parte 5
Todas las historias tenían un vínculo común: una espada que se va reforjando a lo largo de los siglos y conserva unos extraños símbolos que la identifican. A partir de ahí, cada uno tenía vía libre para imaginar y desarrollar su historia en dos páginas que decidimos que iban a ser mudas e iban a estar basadas en una rejilla de 12 viñetas iguales para darles también una uniformidad formal y hacerlas reconocibles dentro del especial. Yo venía de pasar una época inolvidable viendo la serie Roma, de la HBO y elegí la gladius romana por esta razón. 
Investigando, me encontré por casualidad con esta leyenda que se contaba en la "Historia de los reyes de Britania" de Geoffrey de Monmouth: 
"Luego de su conquista de la Galia, Julio César posó su vista sobre Britania y envió un mensaje a Casibellano demandándole un tributo. Casibellano se negó, por lo que César invadió el estuario del Támesis. Durante la lucha, Nennio, hermano de Casibellano, se encontró con César y recibió una grave herida en la cabeza. La espada de César quedó atascada en el casco de Nennio y, cuando ambos fueron separados en la refriega, Nennio arrojó a un lado su propia espada y atacó a los romanos con la de César, matando a muchos (...) Los britanos se mantuvieron firmes y esa noche César huyó de regreso a Galia. La celebración de Casibellano se vio truncada por la muerte de Nennio a causa de su herida en la cabeza. Nennio fue enterrado con la espada que le quitó a César, llamada Crocea Mors (la "Muerte Amarilla")".
En otra parte leí que un gobernante posterior (varios siglos después) desenterró la espada de César y la expuso clavada en un pequeño altar para elevar el ánimo de sus tropas. Así que había una leyenda que relacionaba la espada de César con Excalibur. Muy bien. Había que aprovecharlo. Pensé que hacer una elipsis de varios siglos en 2 páginas iba a ser complicado, así que se me ocurrió que podía ser una buena idea clavar la espada directamente sobre la piedra que serviría de "lápida" para Nennio.

viernes, 30 de octubre de 2009

Mrs.McNulty raised no fools




Cuando ví en el cine “Desmontando a Harry” de Woody Allen recuerdo que la idea en la que se basa la película (un escritor escribe una novela y en ella habla de casi todos sus conocidos y lo oculta torpemente cambiándoles el nombre pero poco), me pareció muy graciosa pero no muy preocupante. No me parecía probable que yo me encontrase nunca en una situación así. Claro que entonces no teníamos los blogs. El problema ahora suele ser que, escribes una cosa (generalmente por la noche), le das al botón de publicar, te vas a acostar y cuando te levantas por la mañana y por supuesto entras en el blog para ver lo bien que tú piensas que te quedó, te sueles encontrar que el texto no te gusta del todo, que hay alguna cosa que ahora a la luz del día te das cuenta que quizá no deberías haber escrito, y… lo cambias inmediatamente, sí, pero parte del mal ya está hecho (ves que ya lo han visto al menos 20 personas, y que alguna ya ha dejado comentario). El problema de ser esclavo de lo que decimos, ahora con la posibilidad de dejarlo por escrito. En los últimos meses, todo lo que tenía ganas de escribir resultaba un problema por la posibilidad de que acabaran leyéndolo las personas implicadas. Nada demasiado importante, nada demasiado grave, pero si cosas que no les gustaría leer a los protagonistas. Que no me gustaría leer sobre mí en el blog de otro. Cosas que no van a ninguna parte si las cuentas a alguien que ni siquiera tiene por qué conocer al aludido, pero que pueden resultar crueles leídas por el implicado en la soledad de su habitación. Esa es la realidad, amigos, aquí podréis encontrar reflexiones más o menos tontas sobre temas generales, los acostumbrados artículos en que el título, el dibujo y el texto no tienen nada que ver en absoluto, un poco de autobombo cuando toca... pero la carnaza, las historias humanas realmente interesantes habrá que dejarlas para cuando nos veamos en directo y os lo pueda contar sin miedo a dañar a nadie.

miércoles, 29 de julio de 2009

Smooth Criminal: el criminal sin grumos.


Hoy, en nuestra sección "Yo pensé que la canción era así" seremos testigos de lo que ocurre cuando se escuchan las cosas con las orejas de un joven preadolescente y de como el ínclito Jose María Cano tuvo mucha culpa de la aberrante interpretación que de su megahit "Mujer contra mujer" hizo el ya mencionado prepuber.
Pues bien, para los no iniciados diré que los hermanos Cano, (el repeinado del bajo y el que hacía que tocaba dos pianos a la vez en Mecano), compositores de todas las canciones que despúes interpretaba Ana Torroja, tenían la graciosísima costumbre de componer todas las canciones como si las fuese a cantar un tío. Por supuesto la única cantante del grupo fue siempre ella, así que evidentemente ellos lo hacían aposta. Siempre he pensado que era una broma pesadísima que les hacía gracia solo a ellos dos. Ana Torroja tenía un aspecto andrógino, pero de ahí a tener que cantar "y aunque me da miedo el avión, soy un HOMBRE de acción y por eso..."
Bueno, pues como decía en la introducción, en parte debido a este juego privado que se traían, y en parte debido a mi propia estupidez, hice una interpretación bastante particular de la canción "Mujer contra Mujer".
Para los que no la hayáis oído, la canción reflexiona sobre el lesbianismo. El protagonista de la canción se da de bruces con dos chicas besándose, y mediante unas confusísimas metáforas: "¿quién detiene palomas al vuelo, volando a ras de suelo, mujer contra mujer?", se plantea la situación como un problema y concluye que cada uno haga lo que quiera con su vida (más o menos). Pues bien, debido al tema este del protagonista de la canción (universalmente el que la canta) llegamos al párrafo que desató la polémica: "Si no gusto, ya se lo que hay que hacer", que en la canción ahora veo que quería decir que cuando el protagonista se encuentra la tostada, se da cuenta que lo mejor que puede hacer es dar media vuelta e irse sin juzgar a las que se besan (labio a labio decía la Torroja). Pues bien, yo entendí que Ana (pondré lo de Torroja elíptico, que ya estoy repitiendo mucho lo de Torroja), al ver a las dos chicas besándose se daba cuenta de que no tenía por qué preocuparse en la vida: Si no gustaba a los chicos, siempre podría enrollarse con una chica. Eso (en mi cabeza preadolescente) debía ser muchísimo más fácil, claro. Pues eso.

martes, 7 de julio de 2009

He got me so I can't sleep at night!


Hola amigos!
En el capítulo de hoy, coincidiendo con la "salida al mercado" de la nueva maqueta de los Seasongs, (the long and winding recording sessions) os contaré una historia de la que soy protagonista en parte y que en realidad solo conozco de oídas.
Lo que me gusta de esta anécdota es simplificarla, contarla como cuentan las cosas las madres, yendo directamente al final, al resultado, sin contextualizar. Bien, pues quiero que tratéis de imaginaros a Ray Davies, el cantante de los Kinks, el compositor de Waterloo Sunset, All day and all of the night, Lola, You Really Got me, Sunny Afternoon, (y así podemos estar hasta pasado mañana) de pie en un escenario, hace unos años, mirando extasiado (así lo quiero imaginar yo, qué pasa) un dibujo mío.
Pues ya está. Hasta aquí la anécdota.
Bueno, vale, lo explicaré: Los Seasongs fueron a un concierto de Ray Davies, se pusieron muy cerca del escenario y en un descuido, a la que el bueno de Ray se acercó a saludar a los fans, le entregaron una maqueta suya, supongo que con la sana intención de que no solo la tocase con sus manos, sino que acabase escuchándola en algún momento. Un poco lo que trató de hacer Calamaro con Bob Dylan, solo que Bob, que es muy discreto y no dice nada, se dejó olvidado el "Alta Suciedad" en la habitación.
Bueno, la verdad es que no creo que lleguemos a saber si Ray Davies escuchó la maqueta, pero lo que sí sabemos (porque me lo contaron, que ya me hubiera gustado verlo) es que se quedó mirando la portada (por la curiosidad de ver qué le habían dado, supongo). Y la portada era un dibujo mío.
O sea, (corregidme si me equivoco) que Ray Davies y yo estamos a empates! Yo he oído canciones suyas y él ha visto un dibujo mío!
Ole, ¡A empates!

"Cierra los ojos", envuelvamelo para regalo.

A la venta, pidiéndoselo a tu librero de confianza. O puedes pedírselo a amazon pinchando aquí.