lunes, 20 de diciembre de 2010

Yupinjima, Yupinstopa

Como ya hiciera su madre antes que ellas (y no porque Rocío se lo haya inculcado, sino por algún tipo de miedo ancestral que los genes se han encargado de perpetuar), Laura y Diana creen firmemente que lo de Santa Clós, si obviamos la parte mágica del asunto, no es más un señor gordo y mayor que se las arregla para forzar la cerradura de nuestra casa y se planta con sus botazas en nuestro comedor, con nocturnidad y alevosía, violentando nuestra intimidad de forma inaceptable.
Esto nos ha llevado a pedirle por favor a Papá Noel, que si no le resulta demasiado molesto, y siempre que no le descabale todo el planning para esa noche, nos acerque los regalos justo después de la cena de nochebuena, aprovechando un momento en que las niñas se ausenten del comedor con alguna excusa.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Strange week

La publicidad apela a lo peor que hay en nosotros, a nuestros instintos más bajos. 
Especialmente la publicidad de la radio. Allí, aparte de ofrecerte lo que aparentemente te ofrecen, lo que te están vendiendo es la posibilidad de dar rienda suelta a tu soberbia. 
- ¿Oye, fulano, no te habías apuntado a un curso de guitarra?
- ¡Por supuesto! (¿qué te habías creído, imbécil?) !Y ahora no solo soy capaz de emular al Hendrix y al Jimmy Page, además se me están afilando las facciones y se me está poniendo voz de Constantino Romero! 
Lo importante no es lo que logres, sino que puedas rebozárselo a los demás por la cara. 
Parece que la culpa de que la publicidad en la radio de escalofríos a cualquiera con un poco de sensibilidad la tiene la forma en la que se gesta. Se paga una cantidad (no muy alta) por el pack completo (creatividad y locución), así que muchas veces es el propio locutor el que acaba escribiendo cualquier cosa antes de grabarla. 
Por último, quiero llamar vuestra atención, (como si hiciera falta) sobre ese otro tipo de publicidad que pretende convencernos de que el mero hecho de comprar lo que nos venden nos convierte en integrantes de un club selectísimo. No solo les pagamos, además tenemos que poner la cama y presumir de haberles pagado. Ya empezó Antonio Banderas, que se desabotonó la camisa y se descalzó para decirnos que no era lo que tenía, que era lo que era, y ahora son los de la compañía esa aseguradora y sus trescientas variaciones del tema "soysoysoy", comenzando con el "eye of the tiger" si no me equivoco.
Pues nada.... Lo tendré que añadir a mi lista. Ya sabéis que según mi médico hay dos cosas que no puedo volver a oir nunca más en mi vida por el peligro que existe de que me explote la cabeza. A saber: Diana Krall (cualquier canción sirve), y "La salve rociera". Pues bien, le voy a comentar lo de incluir el "soysoysoy" que noto que me empieza a palpitar el ojo en cuanto lo escucho. 

Mención aparte para el anuncio de radio de Adriana Ozores para una leche con calcio. Se que todos habréis vomitado con el de televisión, pero por favor, tratad de escuchar el de la radio. Sin palabras. ¡Cómo pronuncia la palabra "huesos"! ¡Qué franca es esta mujer! ¡Qué de verdad nos dice las cosas! 

Nota breve: 

- Desde el dolor os recomiendo que si por lo que sea os entra un arrebato de acercaros por un salón del cómic (ya me imagino que a ninguna persona de bien le ocurre eso, pero por si acaso), no os cuesta nada pasar por la página web y echarle un vistazo a la programación. Eso os evitará ir el domingo varios años sucesivos, sin recordar que el domingo es el día del *@%to cosplay y el karaoke manga. 

jueves, 4 de noviembre de 2010

¿Alguien sabe lo que simbolizan el león, el delfín, la ardilla y el panda? ¿eh?


- Hola buenas tardes, mire, es que yo llevo toda la vida con Movistar y noto que cada vez pago más y que los móviles que me ofrecen cada cierto tiempo son los teléfonos más simples y feos del mercado, y...
- No me diga más, señor, ha venido usted al sitio indicado. Orange si que es una compañía buena buena, no como esos estafadores de la M azul. 
- Que antes era verde. La M, cuando salió, digo. 
- ¿Eh? No se. Nosotros siempre hemos sido naranjas.
- Pero si ustedes antes eran amena, que no tenían cobertura ninguna, y eran verdes también. Se lo digo de oídas ¿eh? que ya le digo que yo siempre he sido de Movistar. 
- No tengo nada que decir a eso.  
- No, le decía que quería ver si ustedes me pueden ofrecer un servicio mejor... y un teléfono del siglo XXI, si pudiera ser. 
- Por supuesto, por supuesto. En Orange tenemos exactamente lo que usted quiere. 
- ¿Ah, sí? Yo quería el iphone. 
- Ja, ja, ja, ja. (Risa teatral, demasiado fuerte y sin modular, como si se tratase de enseñar a un marciano qué es y para qué sirve la risa). Todos lo queremos, señor, todos lo queremos. Veamos que podemos hacer...
- Es que he oído tantas historias en las que amigos o conocidos, mediante una hábil utilización de la "amenaza de portabilidad" conseguían todo tipo de atenciones y regalos por parte de su compañía, que me he dicho: "vamos a ser legales, hombre, vayamos directamente a la competencia y escuchemos qué tienen que ofrecer". 
- Y muy bien que ha hecho usted, diga que sí. Vamos a ver, (mientras despliega una especia de mapa de tamaño sábana sobre la mesa). En estos momentos Orange puede ofrecerle sus cuatro tarifas estrella. -El león, el delfín, la ardilla y el panda. 
- ¿Cómo dice?
- Seguro que en una de estas tarifas encontrará lo que va buscando. 
- ¿Un iphone y pagar muy poco por cada llamada?
- Ja, ja, ja, ja (Otra vez la risotada excesiva acompañada de unos ojos inexpresivos como vaca hindú). Muy bien, veo que tiene las cosas claras. No tenemos más que ver las características de cada una de estas tarifas...
- Pero, cada una se subdivide en cuatro. 16 variantes en total... ¿no es un poco descabellado?
- Oh, pero eso es para facilitar. Para adaptarse mejor a cada persona. Mire por ejemplo esta. 
- ¿La tarifa león? 
- Sí, la tarifa león 49. Con esta tarifa tendría usted 1.000 minutos al mes de llamadas a móviles y fijos, con un máximo de 500 minutos a móviles, de 5 de la tarde a 6 menos cuarto, en llamadas a teléfonos orange, y 335 minutos a 6 euros el minuto cuando llame a teléfonos movistar.
- ¿Y la letra pequeña?
- Esa es nuestra oferta especial. Podrá llamar a 5,59 euros el cuarto de hora si a lo que está llamando es un vodafone pero con la carcasa de airtel. 
- Ajá. Asaz enrevesado.
- Pues sí.
-¿Y dice usted que con esto me regalan un iphone? Que le pareceré pesado pero es que no me ha contestado ni una sola vez a esta mi única petición.
- ¿La risa exagerada no le vale como contestación? Mire que a veces una retirada a tiempo puede ser una victoria...
- No, dígame por cuánto me saldría, hombrededios. 
- Pues eso sería una de las cuatro tarifas delfín. De 20 a 100 euros fijos al mes en función de si usted quiere utilizar internet o si le vale con que le salga el logotipo de google como fondo de pantalla. Además, las llamadas transoceánicas le saldrían a mitad de precio si se compromete usted a activar el roaming cada vez que se desplace a otra comunidad autónoma. 
- Y el iphone gratis, ¿no?
- Si demuestra que no ha tenido móvil nunca antes sí. Si viene de otra compañía, como es el caso...
- Movistar. 
- Sí, pues tendría que pagar 300 euros por el iphone, que con el descuento de 10 euros por la portabilidad se le quedan en 290. Una ganga. 
- ¿Compromiso de permanencia?
- 2 años. 
- Así que 100 euros fijos por 24 meses, 2400 €
- No olvide los 290 del iphone. 
- 2.690 €. Pues póngamelo, que me compensa. 
- Bien. Firme aquí. No, no con el boli. Tiene que cortarse la palma de la mano con esta daga de +25 en heridas inciso contusas. 
- Corte, corte sin miedo. 

lunes, 4 de octubre de 2010

Flashes before your eyes

Lo primero que quiero hacer es pedir perdón a todos los que alguna vez habéis entrado aquí y os habéis encontrado durante meses con el maldito post playero. Me pareció una buena idea en su momento, en la terraza de aquel hotel en el que la rutina parecía algo tan lejano. Después, una cosa fue llevando a otra y en lo que menos he estado pensando ha sido en actualizar el blog, la verdad.
En algún sitio he leído que la vida es eso que te pasa mientras tú andas con los remordimientos por no haber actualizado el blog. Pues eso.

Antes de irme os dejo con una información que ni os va ni os viene, pero que a mí me ha hecho muy feliz.
Los que me conocen saben que uno de mis monólogos (no porque yo sea de los de paramount comedy, sino porque cada vez que empiezo con el temita me quedo sólo hablando) trata sobre todas aquellas cosas que me gustaban especialmente y que quizá precisamente por eso hoy no se encuentran ya a la venta.
Entre ellas algunos casos sangrantes son: El frigurón, el trialo (los únicos helados, más bien polos que me han gustado nunca), las magdalenas de Bimbo, el petit suisse de plátano (supongo que la mayoría os habréis dado cuenta que desde hace bastantes años hay petit suisses de fresa y plátano pero eliminaron el que lleva solamente plátano por alguna razón oscura, que entiendo que será la misma que llevó a los que comercializan el poleo a no ofrecerlo nunca separado de la menta).
Hay más casos sangrantes, como los bagels, también de bimbo, a los que me hice adicto durante los apenas 2 meses que permanecieron a la venta en España...
Bueno, no me enrollo más.
La vida a veces tiene estas cosas.
Yo, con este trauma tan profundo que solo entienden los que me conocen, y hace unos días me topo con esto:


HACENDADO se ha atrevido a volver a rescatar los petit suisses de plátano. Es difícil de entender para los que no lo hayáis sufrido, pero yo he estado años haciendo ejercicios de memoria para tratar de recordar a qué sabían los petit suisses de plátano. Pensé que no volvería a probarlos, que viviría para siempre de mis recuerdos. Buscando una foto para poner aquí me he encontrado una plataforma en facebook con la siguiente entradilla: 
"Echamos de menos a ese fenomenal Petit Suisse de plátano... la última vez que se vió iba en un pack de 6 y su precio estaba en pesetas... Por favor, si alguien lo ve, que lo notifique!!!

Parece que alguien más ha sufrido en silencio todos estos años.


Lo segundo es aún más fuerte.
Las magdalenas de Bimbo. Más de quince años sin ellas y de pronto reaparecen.
El primer contacto fue desalentador. Veo la bolsa, y después de apoyarme en la pared para evitar caerme redondo al suelo, me fijo en que debajo de la palabra magdalenas pone "con la receta Martinez".
¡¡¡¡¡¡Noooooooooooooooo!!!!!! ¡¡¡Si vosotros teníais la mejor receta!!!!, ¿por qué os habéis juntado con Martínez, (sea quien sea)?
Aún así, pensé que no perdía nada con probar, así que me llevé la bolsa a casa, y en un giro inesperado resulta que son las originales. ¿Eh? No entiendo nada, pero me pasó lo de la Magdalena de Proust, (nunca habréis leído esto mejor traído), todos los recuerdos ahí en cascada, de repente otra vez en la adolescencia pasándolo mal, sintiéndome diferente, que todo el mundo me atacaba... ah, no perdón, si a mí nunca me pasó nada de eso en la adolescencia.
Bueno, ya está, esto era a grandes rasgos. Ya os digo que a nadie interesa salvo a mí. Si alguien quiere investigar lo de la falsa receta Martínez y el por qué las tuvieron que quitar del mercado hace tantos años me encantaría conocer la verdad.
PD. No digo que acaben de relanzar los petit suisse de plátano y las magdalenas Bimbo. Quiero decir que yo lo acabo de descubrir, que igual llevo un tiempo sufriendo sin necesidad.

jueves, 25 de marzo de 2010

Out of order

Hola amigos. Con la muy noble intención de quitar al papá noel, y hallándome, como me hallo, cerrado por vacaciones, os hago partícipes de lo que me traigo entre manos estos días.