martes, 24 de noviembre de 2009

Las inquietudes inquietan

Yo soy el autor de dos de las mejores canciones de… bueno, iba a poner de la música pop de todos los tiempos, pero diré de la música pop española de todos los tiempos, que tampoco quiero ser pretencioso. El hecho de que las compusiera en la cama en el momento justo en que estaba empezando a dormirme y que no pudiera grabarlas ni contrastar por la mañana si en verdad eran tan increíblemente buenas como me parecieron en el momento en que las estaba imaginando no le resta nada de mérito, pero siempre me molestó no poder compartir esas dos pequeñas joyas con el resto de los mortales. Bueno, la cuestión es que eso no me hubiese ocurrido ahora, que tengo un móvil de esos que tiene grabación de voz. Esto ha sido lo que me ha permitido transcribir en su integridad la conversación que he mantenido con Dios esta mañana, instantes después de que éste se me apareciese en el ascensor:





Dios: Hola hijo mío (alterado al ver cómo se me demudaba la color) no te apures. Vengo a traerte  el SECRETO DE LA FELICIDAD
Yo: ¿Eh?
Dios: Iré directo al grano, que no me parece que seas un fan de la contextualización.
Yo: Se equivoca, yo…
Dios: Escucha, la felicidad es inversamente proporcional a lo conscientes que seamos de la cantidad de cosas que desconocemos.
Yo: ¿Mande?
Dios: Es lo que yo he dado en llamar la teoría del “Mundo Pequeño”.
Yo: ¿Qué dice?, ¿La Parvaterra? ¿Lo del Arnaiz?
Dios: Atiende. Se trata de vivir a lo pioneros, ignorando lo anterior. Como si todo estuviese empezando, sin nada con lo que compararlo. Te pondré un ejemplo: Solo consideraremos cine a las películas que aún no se hayan estrenado en salas y que hayamos conseguido en el peor de los formatos posibles, con pixel gordo y la voz un poco desacompasada y sonando a hueco.
Yo: ¿A lo screener?
Dios: Usted lo ha dicho. Eso y los que vienen en fundas de plástico con la fotocopia en color de la carátula. Ese será el único cine del que tengamos que preocuparnos. Nada anterior al mes en que nos encontramos. Eso nos permitirá estar al tanto siempre de todo lo que hay que saber.
Yo: ¿Y la lectura?
Dios: Totalmente desaconsejable. La sustituiría por siestas sin dudarlo un momento.
Yo: Empiezo a entenderlo.
Dios: Es mucho mejor para todo. No necesitamos saber de qué hablan en los informativos para poder dar nuestra opinión de cualquier cosa. “A ese le daba yo”, “vamos, no me jodas”, “pero ¿es que no hay nadie que le pegue un tiro a ese tío?”, “árbitro, cabrón”. Lo que se nos antoje. Si eliminamos los modelos de referencia, la vida es más fácil. Incluso podemos empezar a escribir poesía si queremos. O canciones. ¿Te imaginas poder escribir una letra ignorando la existencia de "Mediterráneo"?
Yo: Ya lo estoy viendo. Mire que versos tan sentidos: “Sentado en la barra fumando un cigarro…”
Dios: Es un mundo lleno de posibilidades. No hay límites para lo que un hombre (o una vasca, o un vasco) puede conseguir mediante la ignorancia proactiva. Es un poco como cuando el Outlook te pregunta si quieres archivar todos los mails antiguos y le dices que sí. Que no sabes muy bien lo que el programa ha hecho con ellos, y en la práctica no es muy diferente a que los borraras. A la preocupación inicial le sigue una gran sensación de liberación.
Yo: Que Dios me bendiga.
Dios: Bueno, ya veré, tú no me mandas.
Voz femenina de ascensor: “Piso 0”
Yo: Pues nada, le dejo aquí. Ha sido un placer. ¿Qué le iba a decir? ¿Le parece que haga proselitismo de esto?
Dios: Buenos Días.
Yo: Buenos Días.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Páginas Especial Dos Veces Breve



Aprovecho la feliz noticia de que a la revista Dos Veces Breve se le ha concedido el premio Diario de Avisos a la mejor revista del año (aquí podréis leer los detalles) para colgar las páginas íntegras que publiqué en el Especial Espadas (portada).
Como ya dije con anterioridad fue un placer colaborar con gente tan talentosa. Los habituales recordaréis que Raul acudió al rescate con el color cuando yo ya no daba más de mí y todo el proyecto se finiquitó en unas dos semanas. Ideamos la historia y la dividimos en 5 partes. La mía es la segunda y podéis ver las demás aquí: Parte 1Parte 3Parte 4 (extracto) y Parte 5
Todas las historias tenían un vínculo común: una espada que se va reforjando a lo largo de los siglos y conserva unos extraños símbolos que la identifican. A partir de ahí, cada uno tenía vía libre para imaginar y desarrollar su historia en dos páginas que decidimos que iban a ser mudas e iban a estar basadas en una rejilla de 12 viñetas iguales para darles también una uniformidad formal y hacerlas reconocibles dentro del especial. Yo venía de pasar una época inolvidable viendo la serie Roma, de la HBO y elegí la gladius romana por esta razón. 
Investigando, me encontré por casualidad con esta leyenda que se contaba en la "Historia de los reyes de Britania" de Geoffrey de Monmouth: 
"Luego de su conquista de la Galia, Julio César posó su vista sobre Britania y envió un mensaje a Casibellano demandándole un tributo. Casibellano se negó, por lo que César invadió el estuario del Támesis. Durante la lucha, Nennio, hermano de Casibellano, se encontró con César y recibió una grave herida en la cabeza. La espada de César quedó atascada en el casco de Nennio y, cuando ambos fueron separados en la refriega, Nennio arrojó a un lado su propia espada y atacó a los romanos con la de César, matando a muchos (...) Los britanos se mantuvieron firmes y esa noche César huyó de regreso a Galia. La celebración de Casibellano se vio truncada por la muerte de Nennio a causa de su herida en la cabeza. Nennio fue enterrado con la espada que le quitó a César, llamada Crocea Mors (la "Muerte Amarilla")".
En otra parte leí que un gobernante posterior (varios siglos después) desenterró la espada de César y la expuso clavada en un pequeño altar para elevar el ánimo de sus tropas. Así que había una leyenda que relacionaba la espada de César con Excalibur. Muy bien. Había que aprovecharlo. Pensé que hacer una elipsis de varios siglos en 2 páginas iba a ser complicado, así que se me ocurrió que podía ser una buena idea clavar la espada directamente sobre la piedra que serviría de "lápida" para Nennio.

viernes, 30 de octubre de 2009

Mrs.McNulty raised no fools




Cuando ví en el cine “Desmontando a Harry” de Woody Allen recuerdo que la idea en la que se basa la película (un escritor escribe una novela y en ella habla de casi todos sus conocidos y lo oculta torpemente cambiándoles el nombre pero poco), me pareció muy graciosa pero no muy preocupante. No me parecía probable que yo me encontrase nunca en una situación así. Claro que entonces no teníamos los blogs. El problema ahora suele ser que, escribes una cosa (generalmente por la noche), le das al botón de publicar, te vas a acostar y cuando te levantas por la mañana y por supuesto entras en el blog para ver lo bien que tú piensas que te quedó, te sueles encontrar que el texto no te gusta del todo, que hay alguna cosa que ahora a la luz del día te das cuenta que quizá no deberías haber escrito, y… lo cambias inmediatamente, sí, pero parte del mal ya está hecho (ves que ya lo han visto al menos 20 personas, y que alguna ya ha dejado comentario). El problema de ser esclavo de lo que decimos, ahora con la posibilidad de dejarlo por escrito. En los últimos meses, todo lo que tenía ganas de escribir resultaba un problema por la posibilidad de que acabaran leyéndolo las personas implicadas. Nada demasiado importante, nada demasiado grave, pero si cosas que no les gustaría leer a los protagonistas. Que no me gustaría leer sobre mí en el blog de otro. Cosas que no van a ninguna parte si las cuentas a alguien que ni siquiera tiene por qué conocer al aludido, pero que pueden resultar crueles leídas por el implicado en la soledad de su habitación. Esa es la realidad, amigos, aquí podréis encontrar reflexiones más o menos tontas sobre temas generales, los acostumbrados artículos en que el título, el dibujo y el texto no tienen nada que ver en absoluto, un poco de autobombo cuando toca... pero la carnaza, las historias humanas realmente interesantes habrá que dejarlas para cuando nos veamos en directo y os lo pueda contar sin miedo a dañar a nadie.

miércoles, 29 de julio de 2009

Smooth Criminal: el criminal sin grumos.


Hoy, en nuestra sección "Yo pensé que la canción era así" seremos testigos de lo que ocurre cuando se escuchan las cosas con las orejas de un joven preadolescente y de como el ínclito Jose María Cano tuvo mucha culpa de la aberrante interpretación que de su megahit "Mujer contra mujer" hizo el ya mencionado prepuber.
Pues bien, para los no iniciados diré que los hermanos Cano, (el repeinado del bajo y el que hacía que tocaba dos pianos a la vez en Mecano), compositores de todas las canciones que despúes interpretaba Ana Torroja, tenían la graciosísima costumbre de componer todas las canciones como si las fuese a cantar un tío. Por supuesto la única cantante del grupo fue siempre ella, así que evidentemente ellos lo hacían aposta. Siempre he pensado que era una broma pesadísima que les hacía gracia solo a ellos dos. Ana Torroja tenía un aspecto andrógino, pero de ahí a tener que cantar "y aunque me da miedo el avión, soy un HOMBRE de acción y por eso..."
Bueno, pues como decía en la introducción, en parte debido a este juego privado que se traían, y en parte debido a mi propia estupidez, hice una interpretación bastante particular de la canción "Mujer contra Mujer".
Para los que no la hayáis oído, la canción reflexiona sobre el lesbianismo. El protagonista de la canción se da de bruces con dos chicas besándose, y mediante unas confusísimas metáforas: "¿quién detiene palomas al vuelo, volando a ras de suelo, mujer contra mujer?", se plantea la situación como un problema y concluye que cada uno haga lo que quiera con su vida (más o menos). Pues bien, debido al tema este del protagonista de la canción (universalmente el que la canta) llegamos al párrafo que desató la polémica: "Si no gusto, ya se lo que hay que hacer", que en la canción ahora veo que quería decir que cuando el protagonista se encuentra la tostada, se da cuenta que lo mejor que puede hacer es dar media vuelta e irse sin juzgar a las que se besan (labio a labio decía la Torroja). Pues bien, yo entendí que Ana (pondré lo de Torroja elíptico, que ya estoy repitiendo mucho lo de Torroja), al ver a las dos chicas besándose se daba cuenta de que no tenía por qué preocuparse en la vida: Si no gustaba a los chicos, siempre podría enrollarse con una chica. Eso (en mi cabeza preadolescente) debía ser muchísimo más fácil, claro. Pues eso.

martes, 7 de julio de 2009

He got me so I can't sleep at night!


Hola amigos!
En el capítulo de hoy, coincidiendo con la "salida al mercado" de la nueva maqueta de los Seasongs, (the long and winding recording sessions) os contaré una historia de la que soy protagonista en parte y que en realidad solo conozco de oídas.
Lo que me gusta de esta anécdota es simplificarla, contarla como cuentan las cosas las madres, yendo directamente al final, al resultado, sin contextualizar. Bien, pues quiero que tratéis de imaginaros a Ray Davies, el cantante de los Kinks, el compositor de Waterloo Sunset, All day and all of the night, Lola, You Really Got me, Sunny Afternoon, (y así podemos estar hasta pasado mañana) de pie en un escenario, hace unos años, mirando extasiado (así lo quiero imaginar yo, qué pasa) un dibujo mío.
Pues ya está. Hasta aquí la anécdota.
Bueno, vale, lo explicaré: Los Seasongs fueron a un concierto de Ray Davies, se pusieron muy cerca del escenario y en un descuido, a la que el bueno de Ray se acercó a saludar a los fans, le entregaron una maqueta suya, supongo que con la sana intención de que no solo la tocase con sus manos, sino que acabase escuchándola en algún momento. Un poco lo que trató de hacer Calamaro con Bob Dylan, solo que Bob, que es muy discreto y no dice nada, se dejó olvidado el "Alta Suciedad" en la habitación.
Bueno, la verdad es que no creo que lleguemos a saber si Ray Davies escuchó la maqueta, pero lo que sí sabemos (porque me lo contaron, que ya me hubiera gustado verlo) es que se quedó mirando la portada (por la curiosidad de ver qué le habían dado, supongo). Y la portada era un dibujo mío.
O sea, (corregidme si me equivoco) que Ray Davies y yo estamos a empates! Yo he oído canciones suyas y él ha visto un dibujo mío!
Ole, ¡A empates!

lunes, 18 de mayo de 2009

Dos veces breve especial espadas. Espacio patrocinado

Porque lo estábais esperando ansiosos, que os conozco, aquí os pongo una breve descripción de lo que va a ser el nuevo "Dos veces Breve especial espadas". Hay dos páginas mías que también lo son de Raul, que me las ha coloreado con los retus y los plastidecor, que forman parte de una historia mayor (y limitada por unas normas muy estrictas que nos autoimpusimos: páginas mudas, estructura basada en una matriz de 12 viñetas por página, etc), y luego hay otras 58 páginas más, petadas hasta arriba de dibujantes y guionistas realmente buenos (dicho después de un maratoniano peregrinar por los blogs de casi todos ellos). La idea es que este especial esté listo para venderse en el Salón del Cómic de Barcelona, así que ya sabéis: echaos mano al bolsillo, contad los billetes que llevéis encima y dividir esa cantidad entre 5,95€ que cuesta la criatura. El número resultante será la cantidad de unidades de "Dos Veces Breve especial espadas" que podéis llevaros a casa cuando abandonéis el Saló. Vuestros conocidos e incluso vuestras estanterías os lo agradecerán. Ya veréis.


Dos Veces Breve nº 18, especial Espadas


60 páginas Color
Rústica, 30 x 21,5 cm, encuadernación con lomo cosido
PVP: 5,95 €







En el número podréis disfrutar como lechones con autores como:


Alex Romero y Chema García
Los chavalotes que me acompañan en lo de "El Alma de la Espada": Montse Martín, Gabor, Jose Manuel Hurtado y Raul Arnáiz
Carlos Hernández;
Lorenzo F. Díaz,
Francisco Naranjo y Ricardo Machuca;
Raule y Sagar Forniés;
Víctor Santos;


Esto, que se lo he copiado a Raul, de lo bonito que lo ha puesto:

En total, 60 páginas de sablazos y mandobles. Cómo reza la introducción del número:
"... perfectamente recomendable para degustar con un buen vaso de Colacao con galletas o una rebanada de pan con Nocilla.”

Venga, a comprar, a reactivar la industria y eso.




Oscar.

domingo, 10 de mayo de 2009

Crocea Mors

Pues acepto encantado la invitación de Raul para mostrar aquí alguna de las viñetas de nuestra intervención en el "Dos Veces Breve especial espadas". La verdad es que ha sido un proyecto muy interesante, rodeado de compañeros ilustres con los que creo que ha habido una gran sintonía y con un método de trabajo bastante original (todo se se sugirió y remató en un brainstorming por messenger en el que las diferentes partes fueron encajando de forma bastante natural). Mi sempiterna falta de tiempo fue la única parte desagradable del proceso, que me hizo estar abusando de las madrugadas más de lo ya habitual.


Esta falta de tiempo fue la que nos dio la oportunidad a Raul y a mí de explorar una nueva forma de colaboración (que es mi forma de decir que no me daba tiempo a terminar y Raul me hizo el color).

Nada más. Como veis por las viñetas, elegí la gladius romana (concretamente la espada de Julio César, la "Crocea Mors"). Creo que esta debe ser la primera publicación en la madre patria para la mayor parte de nosotros, que es mi primera publicación como dibujante de cómic ever (aparte de los dibujos del niño Molecular y los correos del Lector de Cable, Excalibur y la Revista Hobby Consolas) y que me lo he pasado muy bien la mayor parte del tiempo (salvo por el escozor de los ojos los últimos días).


lunes, 2 de marzo de 2009

Lobisome

Como ya ha avanzado Raul en su blog, Bernard, nuestro benefactor belga, al que conocimos durante la coquetísima gira que realizamos por las afueras de Bruselas, nos invitó a hacer una ilustración para una exposición que estaba preparando con motivo de la próxima película de Lobezno. 

Hasta ahí todo alegría. 

Después vinieron los contratiempos, como respuesta a la premisa de partida: "Necesito crear un dibujo original en A3, a lo bravo, a lo tinta, sin remiendos ni repivotados y, claro está sin echar mano del photoshop".

La última condición fue la más difícil de asimilar. Bueno, no me extenderé. Fué doloroso, como todo el mundo se puede imaginar. Como anécdota patética, (que esto siempre gusta), un día a las 3:30 de la madrugada, cuando había terminado de entintar toda la página y estaba moderadamente satisfecho (con sueño, pero con la sensación de haber hecho mi trabajo), derramé la mitad del contenido del tintero sobre mi pijama recién estrenado, y la otra mitad all over the wolf. Nada, ya pasó. No me compadezcáis demasiado. 

En la otra mano: 

Llevaba tiempo queriendo enseñarle a todo el mundo un mail que me llegó a la dirección de correo del trabajo y aprovecho para ponerlo aquí. Ya se que todos recibimos mails de este tipo, y que para graciosa graciosa la sección de Luis Piedrahita en el hormiguero, pero bueno, que me hizo risa y aspiro a que os la haga también a vosotros:

 

"Hola.

A mi queria conocera mucho.

Utilizaba nunca el Internet para la comunicacion. Pero he decidido probar este modo. Mucho me incomodo fuerte, pero le he escrito con todo. Me llamo Ludmila. Pienso que debo enviarle la fotografia que podriais verme. Bien? Espero que le gustara mi fotografia, y recibire su respuesta. Quiero conocerle. Probablemente seremos amigos? Espero. Espero realmente en aquello que seremos amigos, conoceremos uno a otro, y cambiar las fotografias.

 

Ahora utilizo estimare los trabajos, y por eso le pido escribir a mi direccion personal.

 

Esperare su respuesta con la impaciencia. Bien ?

Con la esperanza Ludmila" 

 

domingo, 11 de enero de 2009

Beware the dédicaces!

Se que en las crónicas oficiales hemos dado esa imagen de que todo fue maravilloso en nuestra fugaz visita a Bélgica,y sí, ahora que vuelvo a pensar sobre ello, creo que es improbable que jamás nos volvamos a encontrar tal cantidad de gente simpática y amable por metro cuadrado. Cualquier adjetivo que utilicemos le quedará pequeño a Bernard, Valerie, Amandine, Max, Nicola, Mike, Nico y su novia (perdón por no recordar el nombre)... Nos invitaron a comer y cenar en sitios maravillosos, nos alojaron en el mismo hotel en el que celebraba vaya usted a saber qué el gran Giovanni Rana,

nos enseñaron cómo es un invierno verdadero (no sabíamos que en España nos lo iban a enseñar también semanas después),

Bernard cocinó para nosotros uno de los días, Max me regaló el cómic de Jerome K. Jerome Bloche que yo me disponía a comprar en su tienda de Loverval... Consideraron nuestro cómic como "Coup de Coeur", o sea, especialmente recomendado por BD WORLD...

Sí, todo parece perfecto.
Y lo fue. Solo que en Loverval (aparte de Max, que fué un excelente anfitrión) también nos esperaba Jacques Gallien.


Por la mañana habíamos empezado el día en la mejor tradición albóndiga. El día anterior nos habían advertido que el desayuno se servía hasta las 11 de la mañana, así que pensamos que con bajar a las 9:30, tendríamos tiempo de sobra. Nos lo tomamos con tranquilidad mientras esperábamos a que bajase Eduardo Ocaña,

que esa primera noche la pasó también en nuestro hotel. Hacia las 11 por fín bajó, pero no para desayunar. Eso ya lo había hecho a primera hora. Nos explicó que venían a recogerle a las 12 para su segundo día de firmas (en Bruselas, creo). Le acompañamos hasta el hall del hotel y le despedimos deseándole suerte. Después llamamos a Bernard para preguntarle a qué hora vendrían a por nosotros. Nos dijo que vendría alguien a la 1, así que lo mejor era que comiésemos en el restaurante del hotel, que lo cargarían a la habitación y que después ya nos iríamos a la tienda de Loverval, donde empezábamos a firmar a las 2 de la tarde. Al colgar caimos en la cuenta de que si nos venían a recoger a la 1 y queríamos comer antes, debíamos empezar a comer a las 12. ¡Pero si acabábamos de desayunar a lo buffet libre! Aun nos miramos durante unos segundos valorando la posibilidad de darnos la vuelta y volver a entrar al restaurante del hotel, pero al final se impuso la cordura y los estómagos hinchados y decidimos que no volveríamos a comer nada hasta por la noche.


Una vez en Loverval todo fue sobre ruedas. La tienda era enorme (el estándar para las tiendas de cómic de allí, como pudimos comprobar).

Había carteles anunciando nuestra sesión de firmas,

estábamos contentos, teníamos nuestras tazas de Cedric... Nada hacía presagiar lo que vino después
Entonces apareció él. Jacques Gallien. Un hombre alto, elegante, de pelo rojizo, que pasaba de los 60 años. Se sentó enfrente de mí, que acababa de terminar mi anterior dibujo, y se presentó (en inglés, tras explicarle, como a todos los demás, que no sabíamos ni una palabra en francés). Me dijo: "Hola, soy Jacques Gallien y soy el orgulloso poseedor de este coche maravilloso (mientras me enseñaba una foto en la que aparecía él junto a uno de esos deportivos de principios de siglo que le llegan a uno por la cadera). También tengo este enorme libro, que he publicado, con las ilustraciones que a lo largo de los años han hecho reputados ilustradores sobre mi coche (de la marca Morgan, creo recordar). Así, que me gustaría que tú también lo hicieras".


Bien, ahora haced el ejercicio de poneros en mi lugar. Lo primero que pensé fue en decirle: "Eeeh, verá, es que yo solo soy el guionista, y no creo que quiera tener un dibujo de su coche hecho por mí". Después, mi parte orgullosa reaccionó y decidí intentarlo. Aún así, le informé para que él decidiera: "Hola, mi nombre es Oscar, y soy el guionista", mientras le señalaba la palabra scenariste en la portada, "pero trataré de hacer su coche, si así lo quiere". Unos segundos de silencio que alimentaron mi esperanza de que pudiera salir ileso de ahí, y finalmente, su aprobación para que comenzara mi más que probable humillación pública: "Adelante, adelante, me encantaría". Consciente de mi papel como guionista, de que Jacques probablemente publicara los dibujos con posterioridad, etc, decidí coger la hoja en blanco del final del cómic y dejar reservada la del principio para el dibujo de Raúl. Y hala, a meter en perspectiva un coche, delante de toda esa gente que miraba con curiosidad.
Desde el principio, había pensado en no incrementar la dificultad del dibujo haciendo una chica, así que me decanté por dibujar a uno de los monstruos además del coche. Solo había un problema, y es que no había dibujado nunca a los monstruos, así que llegado un momento en el que estaba un poco overwhelmed de la responsabilidad y en habiendo terminado de encajar el coche, le dije a Raúl: "Oye, ¿y si hacemos una ilustración de colaboración y tú dibujas el monstruo ahora que el coche está ya casi terminado y nos quitamos esta responsabilidad de encima?" Cualquiera puede ver que estaba suplicando que me ayudase, ¿verdad? Pues he aquí la respuesta de Raúl: "No, no. Que cuando el hombre este ha dicho lo de dibujar el coche y algún monstruo se me ha ocurrido una idea y me encantaría dibujarlo". Para entender esta respuesta mejor tenemos que recordar que a Raul le gusta dibujar cosas que a los demás no. Entre estas cosas están los fondos y los coches. Los monstruos supongo que nos gustan a todos los que no seamos la Mari. En vista de que la caballería no estaba disponible, terminé el lápiz yo sólo y después me tomé mi tiempo para entintarlo, con el consiguiente atasco en la cola para las firmas (para cuando terminé ya había 2 o tres esperando con un dibujo de Raul esperando ser complementado por el mío). Este es el resultado final.

Cuando terminé, Jacques Gallien me pidió mi dirección de correo electrónico. Dijo que lo escanearía y me lo enviaría y... cuando llegamos al hotel y consulté el correo ¡ya me lo había enviado!. Todo un hombre de palabra Monsieur Gallien. Lo más extraño de todo es que a continuación, Jacques Gallien desapareció ¡sin el dibujo de Raúl! Yo supongo que no quiso acapararle también a él, viendo la que se había formado mientras yo hacía mi dibujo.


Ahora pienso que me hubiese gustado tener una foto del buen señor, pero en esos momentos, en lo último que pensaba era en dejar constancia de aquello. También me gustaría poder haber echado un vistazo más tranquilamente al libro de ilustraciones sobre el Morgan, o haberlo comprado si es que se puede adquirir en alguna parte...