sábado, 7 de octubre de 2006

Canción naranja de Hill Street (If you take my meaning, mr.Frodo)


Para los que tengáis el libro, esta es una buena ocasión para ver alguno de los dibujos en su formato original. Esto es, en color azul como se pactó con la editorial. Parece ser que el señor Marcelino, el operario de la imprenta, decidió en el último momento hacer más caso a su libre albedrío que a las órdenes que le llegaban de la ciudad Condal y un poco desde Valdemoro. De esta forma, un remanente de minio que le quedaba en la cochera, acabó en las páginas del niño molecular, para mi desconcierto y la absoluta indiferencia del resto del mundo. "Oye, pues naranja no queda nada mal". No se. Consigues publicar un libro, consigues que te permitan hacer los dibujos... Bueno, ya está bien ¿no? No pretenderás que encima te los publiquen del mismo color que habías pactado.
Pues sí, lo pretendía.








Mail que anunciaba la publicación del libro a la vez que bromeaba sobre el tema de los colores. (Que a lo mejor es cosa mía, que a mí me parece naranja pero todos lo veis de un tono muy peculiar de azul, que todo es posible).

3 comentarios:

gema dijo...

Aqui una lectora del niño molecular antes de que saliera, hola osky, soy Gema.

Quiero la receta de la killer empanada tridentera.

Ah y fotos de las niñas

montserrat dijo...

Hola, Óscar, ¿cómo te van las cosillas? Me gustaría poder decirte que no te obsesionaras con éso del color, pero la verdad es que reconozco que a mí también me molestaría muchísimo!!! Si es que como somos, además de que nos pagan por hacer dibujicos, queremos que nos los editen bien...¡y qué más?!
Bueno, Ángel (mi sobrinillo)ha quedado completamente identificado con el niño molecular...así que...¿para cuándo el segundo??? ¡Que le tienes en ascuas!

Ágreda dijo...

Jajaja! Es que siempre siempre pasa algo. Es inútil esperar que todo salga normal (no ya bien).
De todas formas, viéndolo en naranja, y no por llevarte la contraria, me resulta más atractivo. Para mi gusto los colores cálidos funcionan mejor con el negro.
Saludos,
José Luis Ágreda