domingo, 27 de abril de 2008

El tiempo no es mi amigo



El otro día Carlos y Félix me arrancaron las gafas de la autocomplacencia y me enfrentaron a la realidad más descarnada: “Si llegamos a Mayo con Santaclós, el blog estará muerto”. Más razón que unos santos. No hay nadie que les llegue a la suela del zapato en lo que a radiografiar y diseccionar la realidad se refiere. Son naturalistas por su manera de observar la cotidianeidad y naturistas en cuanto a su forma de deambular por las playas.
En mi defensa, el repertorio habitual: “Estoy muy liado”, “Los días se me van como lágrimas en la lluvia”, “El Arnáiz me tiene como una esclava”, “Tienes algo en la ceja… no, más abajo… eso es” así ad nauseam.
Al final, asediado por los sueños en los que se me mezclaba David Summers cantando canciones que nadie conocía con mis amigos vestidos de rabinos amenazándome con la defunción del blog por desidia, decidí coger el boli bic (el naranja, porque escribía fino) y me puse a garabatear mi siguiente aportación, que mucho no es que aporte pero que me ha hecho más gracia imaginar que luego ya dibujar.