martes, 19 de febrero de 2013

Respeto, eso pasa poco ahora.

Como anuncié hace algún tiempo, El niño molecular se ha publicado en México.
Hace algunos días, recibí mis ejemplares, y tengo que decir que estoy encantado con cómo ha quedado. Aquí le podéis ver junto a sus hermanos de este lado del charco:


A primera vista parece una edición más moderna que la española, con el dibujo de la portada sin recuadrar. Pero no se quedan ahí las diferencias. El libro ha sido adaptado para el público mexicano. Los cambios son mínimos, tan sólo algunas palabras aquí o allá pero para alguien como yo, que disfruta como un lechón encontrando sutiles diferencias en las cosas, esto es una bendición. Los detalles, amigos, eso que hace la vida realmente interesante. Aquí os pongo uno de los más chocantes para nosotros, primero en castellano:


 y después en su edición mexicana:



La mayoría no obstante, son más simples, como por ejemplo: "una ayuda nunca cae mal" en mexicano, por "una ayuda nunca viene mal" que había escrito yo en su día.

Para terminar, explicando el título del post, hay otra cosa curiosa que me encanta. Supongo que para orientar a padres y profesores, al principio del libro hacen un listado de los valores que contiene el libro, y señalan las páginas en las que están presentes:


Como podéis observar, Andres Calamaro y Antonio Escohotado pueden estar orgullosos, porque en "El niño molecular", lo que más hay (además de amistad), es RESPETO (eso pasa poco ahora).

* El farragoso autor se refiere a la canción "Nunca es igual" del disco "Alta Suciedad" de Andrés Calamaro. En ella, aparece Antonio Escohotado, que termina repitiendo como un mantra: "Eso pasa poco ahora. Respeto."