martes, 14 de febrero de 2012

Están ensuciando el mundo


No, lo que viene a continuación no es un comentario globalizador en el que expreso mi visión del mundo. Nada de eso.
De hecho hace tiempo que ya no soy capaz de opinar sobre nada. 
A fuerza de tratar de ser objetivo (todo lo que puede serlo un sujeto, vaya), siempre llego a la conclusión de que no tengo la suficiente información como para opinar sabiendo de lo que hablo.
Hay una tira cómica buenísima de Zits (by Jerry Scott and Jim Borgman) que lo explica mejor que yo:

Lo que ocurre es que eso que en Jeremy es lógico, debido a la adolescencia, le sigue pasando a gente que pasa de los treinta. Todos opinan de todo y se enfadan muchísimo con cosas que desconocen. Al principio me engañan. Son tan vehementes que sospecho que tienen más información que yo, pero en cuanto atiendo un momento a lo que dicen compruebo que casi siempre hablan de oídas. Incluso en muchos casos tratan de meter sus propias ideas atribuyéndolas a otros que precisamente querían decir lo contrario.
Pues eso, que si veis que no entro en ninguno de los grandes temas con los que a casi todo el mundo se le llena la boca, no me lo toméis a mal. Juego un juego  interior que consiste en ser el abogado del diablo de casi todo lo que me cuentan, lo que pasa es que luego lo complico haciendo también de abogado del diablo del abogado del diablo. Y así, claro, no hay forma de abrir la boca además para opinar.
Hasta donde yo sé, Contador podría no haberse dopado en su vida, pero tener implantadas unas rodillas motorizadas, o yo que sé, puede que el toro de la Vega sea como los números que había que meter en el ordenador de la escotilla de Perdidos, que si no se hace una vez al año explota el mundo.  Vaya usted a saber.
Ahora la explicación al título del post:

En Valdemoro estamos sufriendo estos días una huelga del servicio de recogida de basuras. Como siempre en estos casos, los operarios no solo no recogen la basura sino que tumban contenedores y esparcen el contenido de las bolsas de basura por los parques, las plazas, etc. Lo de siempre vamos. Esta mañana iba al colegio con Laura y Diana (6 años each) y me han dicho (monta tanto):

-         - Papa, qué sucio está todo.
-         - ¡Están ensuciando el mundo!

Pues eso.