miércoles, 20 de junio de 2012

My precious


Antes de nada, aviso que el dibujo que veis ha sido modificado mediante refinadísimas técnicas de retoque fotográfico con el fin de aguantar el suspense hasta el final de las letras. Como siempre esto tiene su introducción, nudo y desenlace.
Veréis: Una de las mayores alegrías que da la progenie es lo de poder contarles historias. No encontraréis un auditorio más entregado.
Yo llevo contándoles cuentos cada noche casi desde que nacieron. Todos inventados en el momento. Mezcla de pereza de prepararme algo ya preexistente y de aburrimiento de contar algo que yo ya me se. Algunas noches ya se por dónde voy a tirar. Otras noches no se de qué voy a hablar hasta que empiezo a hacerlo. Con el tiempo he ido tirando de muchos recursos, a medida también que ellas iban creciendo y eran capaces de procesar relatos más complejos.
Uno de mis trucos es coger unos personajes conocidos por ellas, y hacerles actuar como otros personajes de un cuento o película que ellas ya conozcan. En el momento en que se dan cuenta disfrutan el doble con la complicidad de que los tres sabemos algo que solo comprendemos nosotros.
Otra de las cosas que hice (me sirvió para una temporada) fue contarles "El Hobbit" adaptado para ellas. Cada noche les contaba un capítulo. No se lo leía. Lo leía yo por la tarde y por la noche se lo contaba simplificado. Bueno, el caso es que el momento en que Bilbo se encuentra con Gollum les impresionó muchísimo (y eso que yo se lo suavicé todo lo que pude). Desde entonces les encanta hablar de Gollum, lo imitan (me imitan a mí haciendo de Gollum), y tienen ganas de verlo, aunque también les da un poco de miedo. Pensé en ponerles un trozo de "Las dos Torres" para que por fin lo vieran, pero no quise forzar las cosas.
Una noche mientras cenaban, me pidieron que se lo dibujara. Yo se lo fui dibujando, dándole mucho suspense, y a ellas les encantó (a la vez que les daba repulsión).
Bueno, a continuación ellas se fueron a poner los pijamas, lavarse los dientes, etc, y a mí ya se me olvidó el papel.

A la mañana siguiente me encontré el dibujo con un añadido.

A continuación el dibujo sin el refinadísimo retoque fotográfico:


2 comentarios:

JDCanales dijo...

Esta historia merece un enorme ¡BRAVO!
Y un abrazo de regalo.
J.

Oscar dijo...

Gracias, Juan. Otro para vosotros. Me da que nos vemos este viernes...